Para qué sirve un metrónomo y cómo estudiar con él

Un metrónomo no te hace tocar mejor por sí solo: te muestra con honestidad dónde te apurás, dónde te frenás y qué tan estable es tu pulso. Acá vas a ver qué significan BPM y compás, cómo elegir el tempo, un método para subir la velocidad sin acumular errores y cómo usar el Metrónomo de abcsyg.com.

Actualizado:

BPM, pulso y compás

BPM son los pulsos por minuto. A 60 BPM hay un pulso por segundo; a 120, dos por segundo. Para pasar de BPM a tiempo entre pulsos dividís 60.000 ÷ BPM y obtenés milisegundos: a 100 BPM cada pulso dura 600 ms, y a 80 BPM, 750 ms.

Los pulsos se agrupan en compases. En un compás de 4 tiempos, el primero se acentúa y los otros tres son más suaves: 1-2-3-4, 1-2-3-4. Ese acento es lo que te permite ubicarte dentro del compás y no solo seguir un clic parejo.

Los nombres de tempo

Las partituras suelen indicar la velocidad con palabras italianas. No son valores exactos y cada fuente propone rangos algo distintos, pero sirven de referencia aproximada:

Rangos orientativos: varían según la fuente y el estilo de la música
NombreBPM aproximadosCarácter
Largo40–60Muy lento y amplio
Adagio66–76Lento, tranquilo
Andante76–108Al paso de una caminata
Moderato108–120Moderado
Allegro120–156Vivo, rápido
Presto168–200Muy rápido

En el Metrónomo de abcsyg.com, debajo de la barra de tempo aparece el nombre italiano que corresponde al valor elegido, así que podés comparar tu número con la indicación de la partitura.

Cómo elegir el tempo

Si la partitura trae una indicación, usala como destino, no como punto de partida. Si no la trae, escuchá una grabación o pensá en el carácter de la pieza. Para estudiar, el tempo correcto es el más lento al que podés tocar todo limpio, con el sonido y la técnica que querés. Si fallás una nota, no es un problema de memoria: casi siempre el tempo es demasiado alto para ese pasaje.

Un método para subir la velocidad

Este esquema funciona para pasajes difíciles en cualquier instrumento. Tomemos un pasaje que querés tocar a 120 BPM:

  1. Empezá al 60–70 % del tempo objetivo. El 60 % de 120 es 72 y el 70 %, 84. Elegí un punto de ese rango, por ejemplo 76.
  2. Tocá el pasaje varias veces seguidas sin errores. Un criterio práctico: tres repeticiones limpias consecutivas.
  3. Subí 4 o 5 BPM: de 76 a 80, luego a 84, y así. Con saltos de 4 BPM, llegar de 72 a 120 son 12 pasos.
  4. Si en un tempo empezás a fallar, volvé al anterior en lugar de forzar. Muchas veces conviene retroceder 8 o 10 BPM y volver a subir.
  5. Al día siguiente, empezá un escalón por debajo de donde terminaste. El cuerpo consolida lo aprendido con el descanso.

Subdivisiones, contratiempo y silencios

Cuando el clic está lejos de tus notas, tu pulso interno se descuida. Las subdivisiones lo llenan: en la herramienta podés elegir corcheas (2 por tiempo), tresillos (3 por tiempo) o semicorcheas (4 por tiempo). A 100 BPM, con el pulso a 600 ms, las corcheas caen cada 300 ms, los tresillos cada 200 ms y las semicorcheas cada 150 ms.

Un compás de 6/8 que sentís en dos grandes pulsos se configura con 2 tiempos por compás y tresillos: así tenés seis clics por compás, con el acento en el primero. En ese caso, los BPM cuentan los dos pulsos grandes, no las seis corcheas.

Errores típicos al estudiar con metrónomo

Cómo hallar el tempo de una canción

Con «Marcar tempo» tocás el botón al ritmo de la música y el metrónomo calcula los BPM con tus toques. Para que salga estable, seguí un pulso que sientas claramente, por ejemplo el que marcás con el pie, y hacé varios toques: cuantos más, mejor es el promedio. Es útil para elegir con qué tempo estudiar una canción o para ensayar con una grabación. Si la canción acelera o frena, el resultado será solo un promedio.

Otros usos: voz, danza y deporte

Los cantantes lo usan para trabajar la entrada puntual de las frases y el pulso en las notas largas. En danza ayuda a fijar el ritmo de pasos básicos antes de sumar música. En los deportes de resistencia hay quien lo usa para llevar la cadencia: muchos corredores recreativos andan aproximadamente entre 150 y 180 pasos por minuto, aunque depende de cada persona y del ritmo. En ese caso, cada clic es un paso.

Cómo usar el Metrónomo de abcsyg.com

  1. Elegí el tempo con la barra, con los botones − y + (bajan o suben de a un BPM) o tocando «Marcar tempo» al ritmo que querés. El rango va de 20 a 300 BPM.
  2. Elegí cuántos «Tiempos por compás» tiene el compás (de 1 a 12) y, si querés, una «Subdivisión».
  3. Dejá activada la opción «Acentuar el primer tiempo» para que el primer clic de cada compás suene más fuerte.
  4. Tocá «Iniciar» (o la barra espaciadora). Los puntos muestran en qué tiempo vas. Ajustá el «Volumen» y detené con «Detener» cuando termines.

Los límites: en el celular, el navegador puede pausar el sonido si bloqueás la pantalla o cambiás de aplicación, y el metrónomo se detiene solo para evitar desfases. Con auriculares el clic no se mezcla con tu instrumento. El volumen y los ajustes se guardan solo en tu navegador.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa BPM?

Pulsos por minuto. A 60 BPM hay un pulso por segundo y a 120 BPM, dos. Es la unidad que usa el metrónomo para medir la velocidad.

¿Con qué tempo conviene empezar a estudiar una pieza?

Con uno al que puedas tocar todo sin errores, que suele estar entre el 60 y el 70 % del tempo final. Después subí de a 4 o 5 BPM.

¿Cómo averiguo los BPM de una canción?

Tocá «Marcar tempo» siguiendo el pulso de la canción varias veces. El metrónomo calcula los BPM a partir de tus toques.

¿Es malo estudiar siempre con metrónomo?

Puede serlo si dependés del clic. Conviene alternar partes con y sin metrónomo para desarrollar el pulso propio.

¿Para qué sirve la subdivisión?

Para llenar los espacios entre pulsos con corcheas, tresillos o semicorcheas, y así ubicar mejor las notas rápidas o el compás compuesto.